Así es por dentro La Gaceta, según un periodista de La Gaceta

11 de septiembre. La Diada. Una cadena humana rodea Cataluña pidiendo independencia. Sobre el cielo de Barcelona, Intereconomía aprovecha la oportunidad para jugar a la provocación con una avioneta publicitaria dando vueltas. Alguien me asalta con un mensaje privado en Twitter: “Trabajo para Intereconomía, en La Gaceta, y aquí está todo el mundo indignadísimo. Hay muchas nóminas atrasadas, y estos cabrones contratando avionetas”.

Me cuenta que hay mucha gente en la redacción deseando hablar, pero no se puede. El que lo haga va a la calle. Me describe un ambiente de caza de brujas: “Los de arriba tienen chivatos que te rastrean por las redes sociales y señalan a quienes consideran desleales. Que definan lealtad, cuando hay gente con cuatro hijos sin cobrar”.

Después de una larga conversación, decidimos que voy a publicar su versión de cómo funciona La Gaceta por dentro y que él, por razones obvias, queda en el anonimato. Desde el 11 de septiembre hasta ayer, día en el que se conoce el cierre de La Gaceta en su versión papel, intercambiamos correos y conversaciones en los cuales hablamos de todo un poco.

Le pido, para poner las cartas sobre la mesa, que se sitúe ideológicamente.

Me considero una persona de izquierdas, pero no me gusta la mentalidad parasitaria que hay detrás de muchas organizaciones de izquierdas.

No es un bicho raro en este sentido, según me cuenta.

La gente en la redacción es muy normal, salvo dos o tres que van con los tirantes, el bigote y la gomina, el 90% de los de abajo sudamos de filiaciones políticas.

Le pregunto por su valoración, como profesional del periodismo, del funcionamiento de La Gaceta.

La Gaceta, igual que Intereconomía, es un proyecto encaminado a la ruina desde el minuto uno. No sé hasta qué punto Julio Ariza (propietario del Grupo Intereconomía) sabía esto. Me imagino que estaría convencido de que los políticos, en este caso Rajoy, iban a salvarle, favoreciendo a ‘La Casa’ como interpretan que hizo Zapatero con La Sexta. Ellos quieren ser La Sexta de la derecha, sin estudio de mercado ni nada. Creen que es viable dirigirse a una derecha orgullosa y algo macarra. Han querido jugar siempre en una liga que no les correspondía, y eso ha sido porque sus tres directores en los últimos 20 meses, a quienes conozco personalmente bastante bien, se creían que estaban en un gran medio nacional, cuando sólo hace falta darse una vuelta por la redacción para ver lo cutre que es todo y el caos que se forma siempre a última hora. A las 9 el periódico está cerrado y sobre todo en estos últimos meses, con mucha menos gente en maquetación, informáticos, editores y periodistas, salíamos con muchísimos errores graves en las páginas.

Antes, en las cenas de empresa se sorteaban coches. Sí, coches. Tú ibas a la cena, faraónica, claro, con actuación de Los Clones, y podía tocarte un coche. Ahora deben lo que deben a todo el mundo. A Mutua Madrileña le deben 3 millones de euros del alquiler de Castellana, eso es algo que no se sabe.

El periódico ha demostrado independencia antes de morir. Un clásico: despechados, critican a políticos y bancos que les han dado la espalda antes de cerrar. Los de arriba se dirigen a los empleados con discurso victimista. Pero es imperdonable toda la mierda que hemos publicado.

Hablamos de las famosas portadas de La Gaceta, que tanta sensación causan en las redes sociales.

Te puedo asegurar que todo el mundo se ríe. De hecho, incluso las compartimos entre nosotros por Whatsapp. La portada la decide José Antonio Fúster (el director actual), que el pobre cree que tiene muchas luces, pero en su despacho sólo había una bombilla, y a menudo estaba apagada. Con eso te digo todo.

Le pido que me hable de la mítica portada de Jaime Ostos.

La portada de Ostos se decidió en el último segundo. Hubo un descojone generalizado. Acababa de tomar posesión de la dirección del periódico José Antonio Fúster, que sustituía a Javier Esparza. Fúster es más joven y de ideas más jóvenes, o eso quiere transmitir, aunque sea un ‘republicano de Michigan’. Un día, un redactor, Javier Torres, al que le encantan los toros, apareció con una entrevista a Jaime Ostos y unas fotografías. Fúster pensó que se hablaría muchísimo de esa foto si salía en la portada y así lo hizo. Javier Torres ni se imaginaba que su entrevista iba a salir en portada. Y menos la fotografía. Pero así fue.

Aprovecho para darte otro apunte. Fernando Díaz Villanueva es de los mejores periodistas y de las mejores personas y más trabajadoras que ha pasado por aquí. Fue el autor de “Hasta nunca Público”. Fue un error. Él tiene cosas personales con Jaume Roures. Si preguntas a Pablo Iglesias o a Tania Sánchez te van a hablar maravillas de Fernando, te lo aseguro.

Día a día en la redacción.

Tenemos una redacción integrada para ‘crear sinergias’ y la excusa es que somos un medio web con versión impresa.

La mayoría de la editorial de La Gaceta en papel se pasa a la web, porque un número preocupante de firmas no saben ni utilizar un teléfono móvil, y el resto, salvo De La Cigoña, son unos vagos irremediables, que siempre se las arreglan para no dar palo al agua e insinuarse a toda mujer que haya por allí, contratada o becaria. Son 12-20 personas las que escriben con regularidad en la sección editorial, esas son todas de derecha pura. Representan un porcentaje bajo de la gente que trabaja en el periódico y la web.

El tratamiento que se la da a las noticias se hace con el objetivo de polarizar a la gente. Creas un conflicto con una noticia que atraiga a trolls, defensores a ultranza y gente enfadada, gente que se registra en la web solo para opinar o para poner cosas que no vienen a cuento, esa gente da muchos beneficios a la web. Hablas de sanidad pública, educación pública, aborto, fumar en los bares, subvenciones a inmigrantes, lo que haga falta. Por lo general no hace falta ni si quiera opinar, en serio, muchas veces cortamos y pegamos el teletipo de EFE y añadimos ladillos, entradilla, jugamos un poco con el titular, ponemos negritas y cursivas, y el resto lo hace la gente. Puedes ver como muchísimas noticias de política interior van idénticas en El Correo, Público, La Información, La Razón, ABC… No varía ni una coma. Luego dejas que la gente discuta en el apartado de comentarios y listo.

Relaciones personales entre los trabajadores.

Son muy buenas, por lo general. Te puedo asegurar que en la redacción, entre compañeros, siempre se guarda un donut cuando nos envían los lunes una caja de regalo y que cuando alguien lleva una tarta por su cumpleaños, se guarda un trozo generoso para el que no esté allí en ese momento.

En la redacción de la web/papel no se habla nada de política, sólo se discute de vez en cuando, cuando llega algún listillo a dar lecciones, que normalmente (no siempre) acaba dándote la razón por una cuestión de pereza

De los que escriben columnas, la mayoría, ni se pasa por la redacción, y muchos se llevan fatal entre ellos. Por así decirte, puede decirse que hay cuatro líneas de pensamiento en Intereconomía, dentro de los que son de derechas: Una es la militarista. Creen en la pena de muerte, pero no en el aborto. Son muy fan de la jerarquía. Les encanta que les inviten a actos oficiales del ejército, simulacros de la policía… Otra de las líneas de pensamiento es la cristiana puritana. Los piadosos, que no son pocos. Contra la pena de muerte, a favor del nuevo Papa, pro defensa de los animales, pro vida y anti eutanasia. Puede decirse que tienen buen corazón, aunque son un poco hipócritas haciéndose los longuis cuando pasan cosas dentro de la Iglesia. La tercera línea de pensamiento es la liberal (económicamente hablando). Gente a la que se la suda la política y los políticos, no tiene ni una palabra buena para ninguno de ellos. Sólo ven políticos malos, da igual PP que PSOE. Quieren vivir con todo privatizado, suelen reírse de los andaluces y defender a los alemanes. La última línea de pensamiento es el de una derecha moderna y rejuvenecida. Que respeta a los gays, les gusta viajar fuera de España, tienen muchos amigos de izquierdas y les encanta salir en la tele. De estos quedan pocos.

Los únicos que defienden todavía a Ariza son, o porque cobran por debajo de la mesa, o porque son totalmente serviles y estúpidos. Te puedo poner varios ejemplos de inutilidad máxima. Uno es Julen Ariza, el hijo del dueño, que sencillamente no puede enterarse de menos de lo que pasa, porque no se entera ni de la hora y sin embargo se cree Steve Jobs. Otro que tiene mucha influencia es Roberto Blanco Brime, un fascista convencido que adora ir a chivarse al jefe de todo lo que se dice en la redacción.

¿Cómo va el tema de la “caza de brujas”?

Hay gente trabajando todo el día para saber de quién es un perfil de Twitter en concreto: LaNotariadeInte, que filtra cosas de directivos. En vez de sospechar de directivos, sospechan de abajo. Pueden culpar a una persona cualquiera de estar filtrando cosas. Son unos zopencos integrales. Arriba hay verdadero pánico por lo que se publica cada día en esa cuenta. Nadie sabe quién es, pero maneja información sensible. Ahí puedes encontrar un montón de cosas, y son verdad.

Anuncios

19 pensamientos en “Así es por dentro La Gaceta, según un periodista de La Gaceta

  1. Así es por dentro La Gaceta, según un periodista de La Gaceta

  2. Y qué? Quiero decir, es una lástima el cierre de un medio de comunicación, pero esquemas este no lo era. Era un panfleto fascistoide, un pasquín publicitario, una basura. Que se queda gente en paro? Si. Que se prestaron a un teatrillo del que son cómplices? También. Que cada uno asuma sus negocios.

  3. Así es por dentro La Gaceta, según un periodista de La Gaceta | Los antisistema son:

  4. Pues yo estuve trabajando tres años y todo lo que se dice aquí es mentira. Y si no, que diga su nombre. Yo me llamo susana sanchez y trabajé desde 2009 a 2011. Y si hay alguien de izquierdas en la redacción será algun becario resentido cuyo nivel profesional dejaba mucho que desear. Yo invito a que dé su nombre si es que este texto es si quiera verdad

    • Sí, Susana, el texto es verdad. No suelo inventarme cosas. Quizá el hecho de que hayas estado dos años en La Gaceta te hace pensar que inventarse cosas es una práctica habitual, pero no. Por otro lado, no todo el mundo está en disposición de decir su nombre, Susana. Un saludo.

  5. Lecturas de Domingo (23) | Ciencias y cosas

  6. Encantado de leerte y excelente análisis de unos perfiles que desgraciadamente se repiten además en muchos otros negocios: inútiles integrales de buena familia o con padrino o hasta con un master de postgrado, pero que se creen que son la hostia hasta cuando se limpian el ojete. Mentes preclaras pensando por encima de sus posibilidades. Españistán-style.

  7. Se ha quedado corto pero que muy corto el compañero. Lo que se vive en todo el grupo Inter-lobotomía es una dictadura espantosa. Quien no ha trabajado allí no puede hacerse la más mínima idea.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s